El cruce fronterizo de San Ysidro, que une las urbes norteamericana de San Diego y la mexicana de Tijuana, donde miles de migrantes aguardan para pedir asilo en Estados Unidos, fue reabierto luego de varias horas de cierre en las que se colocaron “materiales de reforzamiento”, informó una fuente oficial.
Dicha medida de clausura, que tomó por sorpresa a miles de personas que transitan todos los días por ambas naciones, interrumpió temporalmente tanto el cruce vehicular como uno de los dos cruces peatonales, señaló una portavoz de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza estadounidense (CBP).
Decenas de elementos de seguridad custodiaban hoy el cruce hacia California, mientras notificaron a los automóviles que esperaban en fila sobre la decisión.
MUROS DE CONTENCIÓN Y ALAMBRADO
Durante este repentino cierre, el ingreso hacia San Diego se limitó al puerto internacional de Otay Mesa y al cruce peatonal del lado oeste en San Ysidro, que registaron demoras más largas a lo habitual.
Si bien la autoridad no especificó que el cierre respondiera a la presencia de la caravana migrante en Tijuana, hace una semana tropas norteamericanas cerraron el paso en tres de los 26 carriles para vehículos de San Ysidro para la instalación de muros de contención y alambrado.
Diariamente, el cruce internacional de San Ysidro recibe cerca de 50 mil vehículos y 25 mil peatones.